El rompehielos Alte. Irizar reabasteció la Base Esperanza

NACIONALES 06 de marzo de 2021 Por TDF Isla Digital
Durante dos jornadas completas, la tripulación del “Irízar” y la dotación de la Base Conjunta Antártica Esperanza trabajaron para completar la descarga de gasoil antártico y cargas especiales.
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Luego de tres días de navegación realizando el cruce del Pasaje de Drake, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” arribó a la Base Conjunta Antártica Esperanza, de acuerdo con la planificación desarrollada por el Comando Conjunto Antártico. Allí, bajo un estricto protocolo sanitario, comenzaron las tareas de logística, que implicaron la labor del Grupo Aeronaval Embarcado (GAE) y del Grupo Playa.

Uno de los Sea King, se elevó desde la cubierta de vuelo del rompehielos comenzando con la descarga del gas oil antártico.
En las lanchas se transportaron una camioneta Toyota Hilux y un manipulador telescópico MANITOU.
Durante el mediodía se produjo el desembarco de autoridades. Entre ellas se encontraban el Comandante Conjunto Antártico, General de Brigada Edgar Fernando Calandin y el Comandante del Componente Naval del Comando Conjunto Antártico, Capitán de Navío Fabián Eduardo Ramallo. Ambos fueron recibidos por el jefe de base, quien los acompañó a realizar un recorrido por las principales instalaciones.

Esperanza: una “ciudad antártica”


Erigida sobre el suelo rocoso en Punta Foca, “Esperanza” es una de las bases antárticas argentinas permanentes, cuya administración depende del Componente Terrestre del Comando Conjunto Antártico. El glaciar Buenos Aires es otro de los puntos de acceso a la base, además del marítimo. Allí suelen aterrizar los aviones Twin Otter de Fuerza Aérea que realizan vuelos sujetos a las “ventanas meteorológicas”. 
La Base Esperanza es reconocida por poseer un asentamiento donde habitan familias que eligen vivir durante un año en el “continente blanco”. La primera experiencia data del año 1978, con la instalación del Fortín Sargento Cabral que albergó a siete familias. Ese número fue creciendo año tras año como consecuencia de la ampliación de las construcciones.
Así, Argentina es el primer país en documentar un nacimiento antártico. Se trata del argentino Emilio Marcos Palma, quien llegó al mundo en enero de 1978. A él le siguieron 7 “nativos antárticos” más; convirtiendo al país en el único que posee ciudadanos nacidos en la Antártida continental. 
La base antártica cuenta con más de cuarenta edificios, entre los que se encuentra el Laboratorio Antártico Multidisciplinario Esperanza (LABES) donde se realizan tareas científicas en el área de glaciología, geología, paleontología, limología, gestión ambiental, mareografía y biología. Además, hay una estación meteorológica y una sismológica, operada por convenio con el Observatorio Geofísico Experimental de Trieste, Italia.

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