Movimiento de mujeres pide paridad de género en la selección de jueces para el STJ

ACTUALIDAD 05 de noviembre de 2020 Por TDF Isla Digital
El Movimiento de Mujeres Ushuaia presentó una petición en el Consejo de la Magistratura para que el organismo realice las modificaciones necesarias a fin de garantizar la perspectiva y la paridad de género en la selección de los dos nuevos jueces del Superior Tribunal de Justicia.
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Movimiento de mujeres de Ushuaia

Además demandaron que en propio Consejo de la Magistratura tenga una integración paritarista, atento a que en la actualidad está constituido sólo por hombres.

Compartimos el documento del movimiento de mujeres de Ushuaia

Queremos paridad. Queremos saber concretamente cómo van a garantizar la selección de jueces con perspectiva de género. Queremos un Consejo de la Magistratura paritario. Y lo queremos ahora. Lo queremos saber ahora. El momento es este y no es un capricho. Por eso es que presentamos ante el Consejo de la Magistratura una petición para que se arbitren los mecanismos, herramientas y modificaciones necesarias a fin de garantizar que las mujeres y personas con identidades de género no hegemónicas integren lugares de decisión. 

No es un capricho porque entendemos que con la misma urgencia que se aprobó una ampliación de la corte fueguina, se instrumentó un concurso en plena pandemia y se resolvió el planteo del fiscal de Estado, Virgilio Martínez de Sucre, el Consejo de la Magistratura puede y debe generar las herramientas y los mecanismos para que se garantice una integración paritarista con perspectiva de género del Superior Tribunal de Justicia (STJ).

No es un capricho porque Tierra del Fuego da cuenta de una distribución de Magistraturas que muestra que el 81.4% de los cargos corresponden a Jueces Varones, y el 18,4% a mujeres, aún cuando a la fecha la composición del Superior Tribunal corresponde a un 66% de jueces varones y un  33% al género femenino, representado por una sóla Jueza. Una sola jueza en el STJ en casi 27 años de historia . En la actualidad los integrantes del Consejo de la Magistratura son todos hombres ¿Cómo van a garantizar una selección con perspectiva de género, si ni siquiera pueden garantizarla en su propia composición?

No es un capricho porque la selección es ahora y les jueces que sean designados resultan inamovibles, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 144 de la Constitución Provincial. Si bien no existe una norma expresa que así lo imponga, la integración actual del STJ es paritaria, por ende su ampliación sin la inclusión de dicha perspectiva haría incurrir al Estado en un accionar  regresivo, con relación a la situación vigente. Para que quede bien claro, si en ese concurso fueran seleccionados dos hombres y luego fueran designados por el gobernador de la provincia, tanto el Consejo de la Magistratura, como el gobernador estarían violando a la prohibición de regresividad, consagrada en los artículos  26º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y en el artículo del 2.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales, entre otras violaciones de normativa constitucional o convencional.

Además de estas garantías, exigimos que el propio Consejo de la Magistratura tenga una integración con representación paritaria, para tal efecto enviamos adjunto a la petición una propuesta de modificación de la ley 8, en la que se establece la alternancia de género en las distintas representaciones rotativas que lo componen.

Entendemos que el propio Consejo de la Magistratura acordó algunas pautas en relación con la perspectiva de género. Son adecuadas, pero insuficientes. La imposibilidad de acceso a los lugares de decisión por parte de las mujeres y disidencias es tan acuciante, tan palpable, tan concreta y tan extensa en nuestra historia que no hay lugar acá para expresiones declarativas, políticas de banner y declaraciones lavadas. Estas formas de hacer política pueden constituirse en lo que han denominado como “purplewashing” que apela al compromiso con la igualdad de géneros para la autopromoción, pero en concreto son acciones efímeras que no modifican las prácticas patriarcales. En resumen, una lavadita de cara no es suficiente. 

Por eso reclamamos que el Consejo de la Magistratura aclare  que en la selección de miembres del Superior Tribunal, en esta ocasión, incorporará  como mínimo una mujer o disidencia y que verifique que en la entrevista del concurso se establezcan mecanismos de evaluación de la formación específica como análisis de casos y situaciones problemáticas con perspectiva de género.

Porque no nos alcanza con que sólo haya paridad, es necesario y urgente que haya perspectiva de género en la política. Que las mujeres que llegan a los espacios de toma de decisiones no reproduzcan prácticas machistas y patriarcales contra otras mujeres. Debemos tener cuidado que no sea el mismo esquema patriarcal el que elige a las compañeras que ocupen el rol de paridad, que luego reproducen perspectivas masculinas en cuerpos femeninos.

Por último, recordamos que garantizar la participación de las mujer y personas con identidades de género no hegemónicas en la vida social y política del país debe ser una preocupación de los tres poderes del Estado.

No es Justicia sin nosotras.

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