Regresó al país la Virgen de Luján que acompañó a los soldados en las Islas Malvinas

NACIONALES 05 de noviembre de 2019 Por
Después de 37 años la imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la guerra regresó al país.

Ayer fue recibida con honores en Ezeiza, la esperaban efectivos de fuerzas armadas, de seguridad y veteranos de Malvinas. La trajo el obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, escoltado por veteranos de guerra y una bandera argentina con la leyenda “Islas Malvinas, patria y soberanía”. El monseñor, principal promotor de la restitución de la imagen, calificó su regreso como “un milagro”. 

Cuando finalizó la guerra, la Virgen de Luján enviada para proteger a los soldados argentinos durante el conflicto bélico, se entronizó en la ventana oriental de la Catedral de San Miguel y San Jorge de Aldershot, en el condado de Hampshire, sede del obispado castrense británico, a través de la gestión del monseñor Dan Spraggon, dado que en la parroquia Saint Mary de las Islas Malvinas, donde permaneció a resguardo durante la guerra, había dos imágenes: unos turistas argentinos ya habían dejado una imagen décadas atrás.

La trasladaron a la catedral británica en memoria de los caídos durante el conflicto bélico, sin banderas, patrias ni distinciones. Debajo de la santa patrona, una placa negra explicaba en inglés: “Los argentinos invadieron las Islas Malvinas en 1982 y llevaron con ellos esta estatua de Nuestra Señora de Luján. Después de su rendición dejaron la imagen con el prefecto apostólico de las islas, monseñor Dan Spraggon. Él se la presentó al padre Alfred Hayes, quien estaba con las fuerzas británicas a lo largo de la campaña”.

Cuando Daniel Doronzoro, fundador y presidente del grupo “La Fe del Centurión”, de la diócesis de Quilmes, encontró en un recorte periodístico la historia de su traslado contada por el médico militar inglés James M. Ryan, motorizó las gestiones para su repatriación. La causa involucró al obispado castrense, la diócesis que nuclea a las Fuerzas Armadas y a las fuerzas de seguridad: el monseñor Olivera le envió una comunicación formal al obispado británico.

El obispo Paul James Mason aceptó la restitución de la Virgen y en retribución y en señal de gratitud, las autoridades argentinas ofrecieron entregarles una réplica de la imagen. Monseñor Mason calificó el traspaso como un signo de conexión, fe compartida y buena voluntad pacífica entre ambas naciones, y Monseñor Olivera, lo describió como un símbolo de fraternidad, de diálogo y respeto.  El intercambio se realizó el 30 de octubre en el Vaticano donde el papa Francisco bendijo ambas imágenes.

“Esta imagen ha sido mirada y contemplada por nuestros soldados. Muchos seguramente le pedían que nos ayude en esta vida y en esa guerra que estaban teniendo. Tenemos la gracia de tener a ex combatientes aquí y a otros María los ayudó al tránsito a la vida eterna”, describió Monseñor Santiago Olivera, obispo castrense de Argentina, uno de los siete integrantes de la comitiva argentina que, solventados por Aeropuertos Argentina 2000, asistieron a la audiencia pública con el Papa Francisco, donde se celebró el intercambio. 

La Virgen de Luján restituida recorrerá mañana la sede de la Fuerza Aérea Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, el Hospital Aeronáutico, el Hospital Militar y el Hospital Naval. Su cronograma continuará el jueves con la visita a la Parroquia Inmaculada Concepción de la Medalla Milagrosa, de la diócesis de Quilmes, y el viernes será enviada al Edificio Cóndor, sede de la Fuerza Aérea Argentina y a la Parroquia de El Palomar. El sábado acompañará a la Congregación de los Hermanos Maristas de Luján en el Retiro de Veteranos de Guerra de Malvinas y el domingo a las cinco de la tarde se realizará la Santa Misa de Acción de Gracia en la Basílica de Luján, que dará inicio a su peregrinación por otra diócesis del interior del país, en la provincia de Neuquén.

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